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miércoles, 3 de diciembre de 2014

INTRODUCCION

Específicamente, un caso es una relación escrita que describe una situación establecida en la vida de una persona, familia, grupo o empresa.

Su aplicación como estrategia o técnica permite generar soluciones válidas para los posibles problemas de carácter complejo que se presenten en una realidad. En este  sentido el caso enseña a vivir en sociedad.
Es una técnica que proporciona casos que representan situaciones problemáticas diversas para que se estudien y analicen


CASO:
“ANALISIS DE LAS CAUSAS DEL MANEJO INADECUADO DE LOS INGRESOS ECONOMICOS DEL HOGAR Y SU REPERCUSION EN LA ESTABILIDAD FAMILIAR EN LA CDLA. “LA PRADERA” DE LA CIUDAD DE MANTA”.

Objetivo General:
Estudiar e identificar  las causas del manejo  inadecuado de los ingresos económicos en los hogares, y determinar sus efectos a corto, mediano y largo plazo en la estabilidad de las familias de la ciudadela ‘’ La Pradera’’ de la ciudad de Manta en el periodo de 2014.

Objetivos Específicos
m Investigar las principales causas del mal uso de los ingresos en los hogares del sector.

m Identificar como repercute estos gastos innecesarios en el hogar.

m Hacer conocer a los habitantes del sector el porqué de este uso inadecuado de sus    ingresos mediantes charlas en donde expliquen las principales causas y consecuencias de su mal manejo económico.

m Concientizar a las familias a no gastar más de sus ingresos.

m Impartirles ideas para que tengan mejores ideas en el ahorro de los ingresos y su administración.

m Brindar ideas de inversión familiar a los habitantes para incentivarlos a tener sus propios ingresos para evitar la inestabilidad económica mediante información científica, trípticos donde brinden información acerca de cómo invertir en un negocio.

·         EL DINERO Y SU ADMINISTRACIÓN EN EL HOGAR
Para satisfacer las necesidades familiares se hace inevitable los gastos en los bienes necesarios y servicios. La inflación y la constante subida de precios, en productos y servicios, deben requerir a buscar soluciones que puedan optimizar la economía hogareña y adaptarnos al nuevo presupuesto familiar.

El dinero se ha convertido en una obsesión para la mayoría de la gente porque aparece en la sociedad como referencia del éxito y del poder.
Es entonces un reto para la sociedad, el uso adecuado del recurso monetario, de tal forma que el hombre se convierta en un poseedor y no en un ser dominado por los efectos del dinero.

Ser poseedor de una gran fortuna, no se puede catalogar como algo positivo o negativo, simplemente porque el dinero en sí no es bueno ni malo. Es el uso correcto o incorrecto del mismo el que determina las bondades de su abundancia. Tal como va el mundo, se observa una gran necesidad de educar en el uso del dinero, con el propósito de lograr que la sociedad aprenda a considerarlo como un medio y no como un fin.

Lo primero que se debe aprender es a no desperdiciar el dinero. En ocasiones se aprende más en la escasez que en la abundancia.
Cuando se tiene más de lo que se necesita, se empieza a caer en el despilfarro y a crear necesidades injustificadas y compulsivas, administrar el dinero implica responsabilidad de hacerlo crecer sin que el precio de ello sea olvidarnos del bienestar actual o futuro del hombre.

Ajustar los deseos y necesidades a un presupuesto implica práctica, y para administrar el dinero se requiere saber cómo hacerlo; no se trata solamente de aprender a ajustar los gastos a los ingresos que se devengan. Es aconsejable conocer el valor del dinero y lo que cuesta conseguirlo. Este recurso no resulta de la nada, por el contrario, es la consecuencia del trabajo y la dedicación.
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      EL VALOR DEL DINERO
El dinero en sí mismo no es ni bueno ni malo, todo depende del valor y del uso que le demos. No es acertado desearlo desmesuradamente, convirtiéndolo en una obsesión para nosotros. Sería una irresponsabilidad despreciarlo, porque es un medio para poder vivir dignamente. El valor del dinero depende del fin que le demos.

Hay familias que con el dinero que consiguen a través de su trabajo y con una buena administración del mismo, logran una situación económica holgada que les hace más libres e independientes, con capacidad de elección en algunas cosas, como pueden ser aspectos concretos de la educación de sus hijos: determinados colegios, clases de inglés, música, deporte..., elegir un seguro médico privado o permitirse el placer de viajar y enseñarles a sus hijos diferentes lugares y formas de vida.

Lo importante es darle el uso correcto. No podemos permitir que nos ciegue ocupando en nuestra vida un lugar prioritario, ni caer en el error de valorar a los demás por lo que tienen y no por lo que son.

Vivimos en una sociedad de consumo en la que tendemos a compararnos con los demás y, generalmente, lo hacemos en términos de posesión. Se valora el exceso el dinero y a las personas que lo poseen, siendo éstas un referente para muchos que llegan a olvidarse de los valores realmente importantes de las personas.

¿CÓMO SE CONSIGUE ECONOMIZAR EN LOS DESEMBOLSO MÁS FRECUENTES DEL PRESUPUESTO FAMILIAR?
 m Reducir el consumo de energía: Emplear luz natural siempre que sea posible y artificial sólo cuando sea necesario, no dejar luces encendidas, sustituir las lámparas convencionales por otras fluorescentes. Comprobar y controlar el consumo de los electrodomésticos, todos ellos tienen indicaciones que posibilitan un buen rendimiento sin consumir demasiado.
 m Contratación de compañía de telefonía celular: En la telefonía celular hay muchas ofertas, antes de decidirse por una de ellas realizar una comparación de tarifas que se ajusten a las necesidades reales de la familia y evaluar la más rentable.

 m Prevención en el consumo de gas: Para optimizar el consumo de gas, es necesario verificar que los artefactos que usan este combustible se hallan en perfectas condiciones de funcionamiento.

 m Ahorro en el consumo de agua: Dejar una llave de agua abierta gasta 5 litros de agua por minuto. Sólo goteando deja correr aproximadamente 60 litros de agua por día. Controlar que no surjan inconvenientes en la provisión de agua, nos posibilitará economizar.

 m El dinero que damos a nuestros hijos: Una de las grandes dudas de los padres es qué cantidad de dinero dar a los hijos, a partir de qué edad y con qué frecuencia.

Lo aconsejable es empezar a partir de los once años de edad, ya que es alrededor de esta edad, cuando los niños tienen la suficiente madurez para saber utilizarlo y decidir en qué lo van a emplear.
Conforme se van haciendo mayores debemos aumentarle la asignación para incluir en ella otros gastos como medios de transporte de esta forma, que vayan aprendiendo a administrarse y a ser responsables en el uso del dinero.

 m Cómo enseñar les a administrar el dinero: Hay algunas pautas que pueden ayudarnos a manejar la relación de nuestros hijos con el dinero.

 m Ahorrar hasta conseguir la cantidad que necesitan: Enseñarles a no gastarlo inmediatamente; que esperen a estar seguros de lo que desean hacer con esa cantidad y, si no es suficiente, que esperen a la siguiente asignación para acumular la cantidad que necesitan.
 m Ser generosos con su dinero: Deberíamos enseñarles a ahorrar pensando también en los demás. Pensar que se aproxima el cumpleaños de su hermano, padres o abuelos y que un pequeño detalle les haría muy felices, o para dar una aportación esporádica para una causa benéfica.

 m No dejarse llevar por las marcas: Deben aprender lo que realmente valen las cosas, comparando precios y mirando ofertas y no dejarse llevar por marcas de moda que triplican el valor del objeto en sí.

 m Saber ganar dinero cuesta esfuerzo: Los hijos deben saber que el dinero es consecuencia del trabajo y esfuerzo de sus padres, deben, por tanto, valorarlo y respetar

 m Educar en la sobriedad: Supone enseñarles a distinguir entre lo que es razonable gastar y lo que es inmoderado. Y a diferenciar entre caprichos o deseos inmediatos o superficiales de otras cosas que realmente necesitan o valoran.

La sobriedad significa estar por encima de los caprichos y saber soportar carencias sin que eso suponga una frustración para nuestros hijos.